La tecnología a favor de la inclusión

17 Feb

En las pasadas elecciones ganó la abstención en primera y segunda vuelta. Razones pueden haber muchas, pero en el caso de las personas con discapacidad (PcD) el problema radica, principalmente, en que para ejercer nuestro derecho a voto hay grandes barreras de accesibilidad en nuestro país.

En Chile el 12,9% de la población tiene una discapacidad y veo con impotencia que el Estado no ha tomado medidas necesarias para facilitarnos el derecho a voto. El nefasto sistema de transporte público sumado a la escasa accesibilidad en los centros de votación no hace más que ahuyentar al casi millón de PcD habilitadas para sufragar.

Después de las elecciones vimos muchos analistas políticos intentando explicar la escasa participación en las urnas, con un 50,6% en primera vuelta y un 58,21% en la segunda del total de votantes (según el Servicio Electoral, Servel). En cambio, entre las PcD las cifras son alarmantemente más bajas: como se desprende del registro hecho por la Defensa Civil, en la primera vuelta tan sólo votamos 20 mil personas con discapacidad. Eso significa que sólo un 2,15% de quienes tenemos alguna discapacidad ejercimos nuestro derecho constitucional durante las últimas elecciones.

Votación en elecciones

Estos datos permiten pensar que para las autoridades seguimos siendo ciudadanos de segunda categoría.

Voto por Internet: una vía a la inclusión

Lo primero es preguntarnos qué es el voto por Internet. El voto por Internet es el mecanismo por el cual cualquier persona conectada a la red puede sufragar sin necesidad de concurrir físicamente a la urna. Para dar más luces sobre este mecanismo, hablaremos de las posibles vías de ejecución.

La primera es la que reemplaza la clásica urna por una “máquina de votación”, siendo propiamente un ‘’voto electrónico’’. Su ventaja es la versatilidad para adaptarse a la manera en la que las personas con discapacidad marcamos nuestra preferencia de manera autónoma; la desventaja es que no soluciona el tema del traslado al lugar de votación.

Por otro lado tenemos el voto electrónico remoto, el cual tiene como ventaja que es igual de adaptable y accesible que el ‘’voto electrónico’’, o incluso más aún, ya que se efectúa por cualquier dispositivo con acceso a internet (PC, Smartphone, Tablet) que se encuentre en el hogar. Así es posible ahorrarse el traslado al centro de votación y evitar las complicaciones que esto conlleva para cualquier persona con discapacidad.

Al implementar el voto electrónico remoto se podría votar en muchas materias referentes a la discapacidad: en qué se gastará el presupuesto del Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis) o cuáles son las ayudas técnicas que más interesan a los afectados. ¡Eso sí que sería participación ciudadana!, no como ahora que se vota dos veces cada cuatro años.

Experiencias de Voto por Internet

Estonia se ha ganado el apodo de E-stonia por sus avances en materia tecnológica. Sin ir más lejos, son los pioneros en voto por Internet: en 2005 lo usó el 2% de los ciudadanos, pero ya en 2011 el 25% de los estonios prefirió esta plataforma.

Otro caso reconocido de voto remoto es el de Suiza, donde el voto vía carta para los ciudadanos que residen en el extranjero presentaba problemas por la lentitud con que el voto llegaba a Suiza (en algunos casos después de la elección). Esto hizo evolucionar el voto y desde 2003 el país helvético empezó con el voto electrónico remoto en algunos cantones para escrutinios comunales. Después de diez años (2013 hubo una pausa) de pruebas, se espera que este año todos los residentes en el extranjero puedan votar electrónicamente de forma remota en las elecciones federales.

¿Y en Chile, cuando comenzamos?

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El voto, derecho constitucional

20 Nov

El domingo pasado hubo elecciones de Consejeros Regionales (por primera vez), Diputados, Senadores y Presidente. Fue el día en que se supone todos somos iguales y podemos elegir a quien nos gobernará, el acto más democrático en el cual deberían desaparecer todas nuestras diferencias.

 Las elecciones son para todos los chilenos, así que el 12,9% de la población que vive en situación de discapacidad también estaba invitada a esta fiesta de la democracia. Pero lamentablemente no estaban las condiciones para las Personas con Discapacidad (PcD) para participar como corresponde de este evento.

En las redes sociales se propagó la campaña #ElVotoBaja, la cual fue la única iniciativa que ayudó a disminuir las barreras de accesibilidad para personas discapacitadas. Sin embargo, hay que destacar que no fue impulsada desde el Estado, sino que surgió como una cruzada ciudadana.
Esta iniciativa consistía que en casos donde la mesa de votación que le tocó a la PcD se encontraba en un área inaccesible, el presidente de la mesa se debía acercar al votante junto al sufragio correspondiente, para así evitar trasladarlo por lugares sin acceso.
Esto ayudaba a las PcD pero les quitaba la privacidad ¿Qué pasa con el derecho constitucional de que el voto es secreto?  La campaña #ElVotoBaja es una buena herramienta pero es un parche que resulta insuficiente como la mayoría de las soluciones para las PcD en este país.
A pesar de ser una iniciativa simple no se pudo cumplir a cabalidad. En las mismas redes sociales circulaban varias fotos de denuncia en donde se mostraba a militares que subían y bajaban a personas en silla de rueda por las escaleras ¿Qué pasa si se cae?

Existe una posible solución que no resulta difícil y es totalmente necesaria si queremos establecer un piso ético para la inclusión. Consiste en que en todos los locales de votación se establezca una mesa totalmente habilitada para personas con discapacidad.
Partiendo porque el acceso para llegar a ella esté totalmente habilitado (no en el segundo piso como vimos en varios casos), hasta que la urna cuente con el espacio suficiente para una persona en silla de ruedas,  con muletas, o un no vidente, y por supuesto, se les otorgue la privacidad y comodidad necesaria para marcar el voto como cualquier otro ciudadano. Creo que es importante recordar que estos son centros educacionales lo que es triste ya que los niños que asisten a estos colegios sufren discriminación a diario.

Otro punto fundamental que no se ha abordado y que aumenta la baja participación para PcD es el sistema de transporte. Si pensamos que para una persona sin discapacidad el traslado ya es dificultoso, para una PcD es bastante desastroso siendo otra barrera para ir a votar. Por eso el Estado debiese dar como medida mínima, gratuidad en el transporte público.

Esperemos que para la segunda vuelta se reparen estas irregularidades y podamos tener algún derecho al menos.  Ya que hasta el momento el estado no se encarga de aminorar las barreras para que las PcD no se queden en sus casas y asistan a sufragar. Hay recordar que el 12,9% (2.068.072) de los chilenos estamos en situación de discapacidad, es decir somos más que todas las personas que votaron por la segunda mayoría de estas elecciones presidenciales. Somos una minoría que podría elegir al próximo Presidente.

Pero si no podemos ir a votar, ¿Cómo vamos a cambiar a quienes no han hecho nada para cambiar esto?

Guazú!

30 Ago

Guazú! red social inclusiva, promovemos la inclusión social desde las personas en situación de discapacidad.

Hoy en día las redes sociales han permitido que las personas puedan compartir vivencias, noticias, historias, fotografías, en fin de todo. Sin embargo, todavía hay un segmento de la población que tiene dificultades para acceder, al igual que las ya conocidas barreras arquitectónicas y de diseño estas se traspasan también al mundo virtual. Guazú quiere romper con estas barreras generando una interfaz de uso que se adapte al usuario y de esta forma pueda interactuar en forma inclusiva desde guazú con todas las demás redes sociales si así lo desea. Junto a esto, Guazú también es una red social que permitirá a sus usuarios interactuar en tres áreas fundamentales para su inclusión social:

Comunidad

Este es un espacio para personas en situación de discapacidad y además de su entorno más cercano en el cuál se generarán conversaciones, podrán compartir información, apoyar a otros en sus procesos de rehabilitación, reflexionar, en definitiva generar una red de apoyo que permita relevar los temas de la discapacidad en Chile y el mundo y reunir en un solo lugar muchas iniciativas que hoy se encuentran dispersas.

Trabajo

Las personas con discapacidad tienen grandes dificultades para conseguir trabajo, debido a la falta de conocimiento por parte de las empresas de lo que significa su contratación. En Guazú nos encargaremos de mostrar de que manera las personas en situación de discapacidad agregan valor a la organización, desde el punto de vista profesional y humano. En Guazú creemos importante seguir los siguientes pasos antes de ofrecer un puesto de trabajo:

  1. Definir el puesto de trabajo
  2. Definir el perfil de competencias
  3. Realizar una evaluación del puesto de trabajo
  4. Sensibilizar al equipo directo y a la empresa
  5. Ofrecer una oportunidad laboral
  6. Seguimiento

Estos 6 puntos son muy relevantes, ya que al ofrecer una oportunidad laboral para personas con discapacidad no generamos falsas expectativas en los postulantes, ya que la oferta señalará que tipo de personas pueden postular. 

Mercado justo

Guazú, promueve dentro de sus valores el comercio justo. Hoy en día, la discapacidad es un factor de pobreza en muchos hogares debido a los altos costos de los productos (sillas, muletas, audífonos, bastones, burritos, etc.). Por otra parte, la falta de validación de servicios profesionales u oficios que colaboran en procesos de rehabilitación o en el bienestar de las personas, muchas veces no son de buena calidad. Guazú, será una plataforma de e-commerce para que las personas puedan ofertar o adquirir sus productos o servicios y al igual que en mercado libre fomentar el emprendimiento.

Las 8733 horas de insolidaridad de Chile

29 Nov

Cada año nos venden las 27 horas de amor como una forma de salvarnos de la “desgracia” que vivimos los protagonistas de esta “cruzada solidaria”. Que donando plata y comprando los productos que apoyan esta campaña durante las 27 incuestionables horas estaremos protegidos, como una suerte de seguro de vida en el caso de que te toque quedar discapacitado u ¡horror!, te nazca un hijo con alguna condición.
¿Qué pasa las otras 8733 hrs. del año donde la Persona en situación de Discapacidad (PsD) no cuenta con los accesos necesarios para su desplazamiento, donde no encuentra trabajo, donde la señora que va al gimnasio usa el estacionamiento reservado, y donde no hay acceso a sillas de rueda ni bastones para ciegos? Habría que poner cámaras de tv en las calles para ver la solidaridad que se da día a día en nuestra sociedad.

A propósito, estuve leyendo un artículo de revista medio cómica, medio política, que señalaba que no debe ser estatal la Teletón, dando como argumento que lo público no es eficiente y lo privado sí. A ver, pongamos pausa un momento. ¿Los acólitos del libre mercado no se dan cuenta que vivimos en un país en donde el Estado subsidiario más la iniciativa privada combinadas dejan sin rehabilitación al 93,51% de las PsD? No quieren ver que la discapacidad aumenta conforme al quintil, llegando a ser el doble en el quintil más pobre versus el que concentra a los más ricos ¿No les parecen violentas estas cifras CASEN (Encuesta que mide el nivel de pobreza) ni el uso de jóvenes discapacitados con fines publicitarios? Total, la “mano invisible” del mercado hace que para algunos todo esto sea rentable y para el resto, divertido.
Si seguimos extendiendo esta lógica podríamos  privatizar todos los bienes sociales, como por ejemplo las universidades (oh wait! ya lo son). Lo mismo con las Isapres, que hacen una integración vertical con las clínicas, una colusión que nadie fiscaliza. Habrá que esperar que se auto-regule el sagrado mercado; por suerte ando en silla de ruedas para esperar sentado. Así que si quieres una atención médica al nivel de “los ingleses de Latino América”, tienes la “libertad” de pagar todos los meses una parte de tu sueldo, donde cada año te suben las prestaciones sin previo aviso, y si tienes la mala idea de enfermarte y te vuelves una carga para la Isapre, te echan o te suben el plan hasta que renuncies u optas por el siempre desfinanciado sistema de salud pública, donde te tratan como si te estuviesen haciendo un favor en vez de hacer efectivo un derecho ¿De qué libertad nos hablan?

Otra cosa que los expertos libres cambistas olvidan es que las PsD no vivimos sólo hasta los 24 años (edad tope para ser atendido en la Teletón) ¿Después de esta edad qué pasa? El 70% de los discapacitados en edad de trabajar no tiene empleo. Al respecto, ¿la Ministra Evelyn Matthei pondrá la misma vehemencia que con el asunto del presupuesto de su Ministerio para crear instancias donde al empleador se le enseñe de las necesidades de alguien con discapacidad para poder trabajar, que hay que adaptar en una oficina, que cómo determinar si hay que poner una rampa?; acá entre usted y yo, sabemos que aunque este gobierno nos tomara en un poco en cuenta, el empleador, para evitarse problemas, seguirá prefiriendo dar el trabajo a una persona “normal”, la cual no le traerá dificultades. ¿Por qué?, justamente por falta de cultura de solidaridad e inclusión con los que tenemos discapacidades, no obstante hay varios estudios que señalan que las PsD son más trabajadoras, tienen un menor ausentismo laboral, son más puntuales y tienen mayor productividad. Esto no resulta extraño, considerando lo valioso que es para alguien con discapacidad sentirse útil en un país donde sólo se nos toma un poco en serio a principios de diciembre.
Algo que también se extraña y hace mucha falta es la educación y no me refiero a escolaridad donde las cifras son bastante desalentadoras. En estas 27 hrs. no he visto que se muestre cómo ayudar a una PsD. Si una persona ciega desea cruzar una calle ¿alguien sabe cómo se debe guiar? ¿Cómo subir una cuneta en una silla de ruedas? Cosas tan básicas y cotidianas como éstas no son informadas en esta cadena solidaria. Otro tema impresentable y muy vergonzoso es que no haya lenguaje de señas o subtítulos para los que tienen alguna discapacidad auditiva. Espero que este año se incluya, tan difícil no es. No vivimos en sociedad por coincidencia, lo hacemos ya que necesitamos unos de los otros. Por eso apuesto a que todos podamos ayudarnos, sin obviar a un Estado que se obligue a garantizar efectivamente derechos y equipare las diferencias sociales y físicas.

Es por todo esto que es impresentable que la discapacidad quede a la voluntad de las personas y no al estado como está estipulado por ley. Las deficiencias están a la vista, no es algo en contra de la Teletón que hace una gran labor de rehabilitación física, pero es totalmente insuficiente si queremos un país que incluya a todos los chilenos.

Peter Loch
PsD
Ex-candidato a concejal.
@Waipel

RESUMEN ESTUDIO NACIONAL DE DISCAPACIDAD

El Dinamo